"Lo de 'chico Olivares' es algo que te ganas con el tiempo"

Marc Bandama. Actor escocés, de edad indefinida, lo hemos visto travestido como señora de la limpieza, diputada conservadora y empleada de una compañía de seguros en otras tantas películas de Ari Olivares.


CECILIO MACADUCK

 

LETRAS CRIOLLAS - 28-08-2011

¿Eso de 'chico Olivares' le viene grande? Lo de chico Olivares es una cosa que te ganas con el tiempo. No basta con una película, hay que trabajárselo. Yo ya he hecho cuatro filmes con Ari, así que creo que ya me merezco ese calificativo.

Si Olivares te llama, vas. ¿Es así de fácil? Bueno, si Ari Olivares te llama quieres ir, quieres gritar "sí, sí, sí" pero al mismo tiempo quieres leer el guión, quieres saber de qué va la historia. Pero sí, resulta difícil no decir que estás loco por trabajar con él. De hecho me obligué a esperar 24 horas antes de contestar.

¿Cómo es Olivares en un rodaje? Yo trabajo, no pongo etiquetas, ni adjetivos, no es ese mi trabajo: Olivares es un maestro, es un artista en el sentido más puro. Teniendo eso en mente llegas a la conclusión de que es un hombre que no puede equivocarse. Quizás no te guste lo que hace o no lo entiendas, pero no intentes discutir con él porque no tiene sentido.

¿Ha discutido alguna vez con él? ¿Por qué discutiría con él? Mira, a mí no me va todo ese asunto de la deconstrucción del proceso creativo, yo no soy ningún teórico. No hago mi trabajo sobre algo, hago ese algo, así que no me paso el día haciendo preguntas sobre mi personaje. Si tienes la suerte de trabajar con alguien como Olivares y quieres discutir con él sobre algo es que eres un estúpido. 

¿Hay que amar un personaje para que éste funcione? No creo que tengas amarlo, lo que si necesitas es tener cierto conocimiento de cómo hacerlo funcionar. Actuar es hacer que las cosas funcionen, ayuda entender que tratas de hacer funcionar pero no tienes que entender tu personaje o amarlo hasta el final para hacer tu trabajo. Hitchcock solía usar una técnica en sus películas, haciendo que sus actores trabajaran sin saber que hacían. Por ejemplo, un día rodaba a una mujer que era atacada en la calle y luego secuestrada. Otro día le pedía a un actor que se fumara un cigarrillo mientras miraba por la ventana. El actor le preguntaba a Hitchcock en qué consistía esa escena, qué representaba exactamente. "Nada, nada, tú hazlo, es solo un recurso" le contestaba él. Después montaba juntas las escenas: el tipo miraba por la ventana fumando mientras unos desconocidos atacaban y secuestraban a una mujer. Ella era en realidad la esposa del tipo que miraba por la ventana. Cuando veías la indiferencia de ese hombre mientras secuestraban a su mujer entendías perfectamente la historia, pero el actor no sabía nada de nada.

¿Se lleva usted los papeles a casa? Ese es otro mito, que tienes que permanecer en el personaje todo el rato. La respuesta es no.

¿Qué ha hecho con la pasta que ha ganado? Parte la guardo. Y el resto lo gasté en ropa, películas, ir en taxi a casa, viajar a EE UU... No necesito comprar un yate pudiendo ir a todos lados con la mochila. Ni siquiera sueño ya con comprar una casa. Prefiero viajar.

¿Se pasa el día hablando sobre sí mismo como la mayoría de actores? Ja, ja, no. No soy un ególatra. Pero me quiero mucho. Pierdo la fe dos horas cada día. Y la recupero con la misma facilidad.

¿Se para a veces a examinar su carrera? No. Siempre busco la siguiente película. No reflexionó mucho sobre mi pasado. A veces busco mis propios proyectos y estoy muy interesado en dirigir. Ya se sabe con los actores, siempre existe el tópico de que todos quieren dirigir pero la verdad es que para mí es una extensión natural de mi trabajo: he trabajado con algunos de los mejores y, ¿sabes qué? creo que podría ser bueno trabajando con actores, que me llevaría bien con ellos.

¿En quién se inspira para interpretar sus roles femeninos?Me inspiro en actrices de siempre aunque conozco en cierta manera a la mujeres porque me he educado en un matriarcado. Hay que recordar que en el teatro clásico de Shakespeare, los papeles femeninos los hacían hombres. En el teatro Kabuki o la Opera China pasaba lo mismo. En el fondo, creo que todos tenemos un lado femenino.