"No soy un cineasta intelectual. Mis películas reflejan mi modo de ver las cosas".

Ari Olivares

Biofilmografía

 

Hijo primogénito de Juan Olivares y Edelmira Thompson, desde muy joven supo que dedicaría su vida al cine. Sin embargo, para satisfacer a sus padres que creían que era difícil sobrevivir haciendo películas, cursó estudios de Ingeniería Industrial en la universidad de su ciudad natal, graduándose en 1992. No fue hasta el año 2008 que hizo su primer cortometraje,Corrupción, aprovechando la buena disposición de sus amigos Daniel Duque, Juan Fresno, Santiago Sancho, Juanjo Rodríguez y Arturo Molina para la interpretación. En esta ópera prima, inspirada en hechos reales, Olivares arremete contra la homofobia y muestra sus terribles consecuencias cuando se sufre en el seno familiar. Para su segunda obra, Olivares busca la inspiración en la mitología clásica, y crea una versión actualizada del mito deNarciso, aunque conservando los nombres propios (Aminias, Narciso) y topónimos (Tespias) originales. Este cortometraje supone el debut ante la cámara de Wendyro Valido en el papel de Narciso. Una noticia aparecida en la prensa nacional supondrá el germen de su tercer film,Tareas domésticas: una mujer ingresa en prisión acusada de haber asesinado a una empleada suya para poder cobrar el seguro en caso de muerte de la empleada. Sin embargo, lo que originalmente es un sórdido crimen motivado por la avaricia, en manos de Olivares el argumento da un giro sorprendente y se convierte en una historia de amor con sacrificio final. Aparece aquí por primera vez Marc Bandama, interprentando a la limpiadora que descubre el cadáver. En su cuarta película,Mejor en compañía, Olivares se inspira en los suicidios colectivos de jóvenes japoneses, y es por eso que sus protagonistas se llaman Masato y Yuito. La producción de 2008 termina con El ídolo somalí,una adaptación más o menos fiel del cuentoEl ídolo de las Cícladas, de Julio Cortázar. Supone, por tanto, la irrupción del elemento fantástico en el cine de Olivares, dominado hasta ese momento por un excesivo realismo.


El año 2009 se inicia con Loco por ti, film basado en el cuento Maldita primavera de Juan Carlos Onetti. El universo del escritor uruguayo, poblado de tímidos solitarios de los que saben aprovecharse los más vivos y pillos, queda fielmente reflejado en este cortometraje. Su siguiente obra, Historias que me cuento, está basado en el relato homónimo de Julio Cortázar. La tesis desarrollada aquí es que para acceder a la auténtica verdad es necesario tomar en cuenta dos aspectos de la realidad; la que aparece día a día en nuestra vida cotidiana y la que se manifiesta en nuestro subconsciente a través de los sueños, y fusionarlas como una sola. Cortázar y su cuento Lugar llamado Kindberg constituyen la fuente de inspiración de su siguiente cortometraje. Está rodado de manera fragmentaria, a base de continuos flashbacks y flashforwards que aportan brío a una narración que gira en torno a las oportunidades perdidas y la falta de valor para intentar otro tipo de vida. El final desesperanzador constituye ya una marca de la casa. Debuta aquí Daniel Díaz como el joven autoestopista que entra en la vida del ejecutivo que lo recoge en medio de la tormenta. En julio de 2009 una noticia acapara los titulares de la prensa nacional: el director del Centro de Convenciones de Barcelona había descubierto los presuntos chanchullos de uno de sus empleados y estaba dispuesto a ponerles fin despidiendo al colaborador desleal. Pero el empleado, sabedor de que esto iba ocurrir, se anticipó y encargó a un sicario que pusiera fin a la vida de su jefe a cambio de 12.000 euros. Olivares se apropia de la historia y le da una vuelta de tuerca más incluyendo una relación potencial entre el jefe y el sicario. Surge así El encargo. La serie televisiva Los Soprano le inspira su siguiente film, El chivato. Se trata, por tanto, de una historia de gangsters y venganza, donde se pone de manifiesto, además, la falta de valores de la juventud actual, aunque Olivares no da lecciones morales ni propone soluciones al problema. Parte del rodaje tuvo lugar en Viena. Aparece aquí Polo Rojas, desempeñando el papel del chivato que da título al cortometraje. El año 2009 se cierra con La denuncia, otra historia extraída de la crónica negra nacional: un sicario mata a la testigo clave de una red de prostitución; el asesino afirma que el cabecilla de la trama ordenó su muerte. La originalidad de Olivares consiste en plantear la trama ocultando la verdadera identidad de cierto personaje, que sólo se desvelará al final en un ejercicio de suspense al más puro estilo Hitchcock. Aparecen aquí por primera vez Alejandro 'Baticao' Santana, Miranda Ramírez, Efraín de Damián, Marcos Capa, Cuco Cabrera y Juan Ele.



Rodolfo Walsh fue un escritor, traductor, dramaturgo y periodista argentino que cayó en una emboscada en la ciudad de Buenos Aires un año después del golpe militar de Videla. Su cuerpo nunca apareció. Uno de sus cuentos fantásticos, Los ojos del condenado, servirá a Olivares como fuente de inspiración para su primer trabajo de 2010: Los ojos del republicano. En la parte técnica, destaca el uso de travellings y la capacidad del director para 'inventarse' una cárcel en el salón de su casa. En la parte artística, supone el debut de José Dieppa interpretando al paciente que recibe el trasplante. En enero de 2010 se descubre que la mujer del ministro principal de Irlanda del Norte, de 60 años y católica, mantuvo durante varios meses de 2008 un 'affaire' con un joven de 19 años, a quien presuntamente benefició económicamente. La siguiente incursión de Olivares en el mundo del celuloide estará basada en esta noticia, dando lugar al cortometraje Iris. Se constata aquí su continua evolución técnica, con una secuencia final rodada desde una grúa. La producción de 2010 acaba con Previsiones, rodado en la isla de La Palma con la inestimable ayuda de La Escuela Encantada y su directora Mercedes Afonso. A pesar de que se trata de un guión propio, la influencia de Cortázar es evidente en una historia donde la realidad está construida en varias dimensiones y el espectador nunca está seguro cuál de ellas es la que se le muestra. Actúan aquí Nayra Gómez, Isabel Fuentes y Antonio Fernández

Los detectives salvajes es una novela del narrador chileno Roberto Bolaño. Un fragmento de esta novela será adaptado por Olivares para realizar el primer trabajo de 2011: ¿Qué clase de amor es éste?. Aquí el director experimenta con nuevas técnicas narrativas tales como el uso de la pantalla partida, que se adapta perfectamente a la escena del duelo final. Interviene por primera vez Benigno González como el amante de uno de los protagonistas. Su siguiente trabajo supone un paréntesis en la labor del director. Se trata de un falso documental donde denuncia la marginación que sufre una mujer cristiana en Pakistán, país de mayoría musulmana. En Blasfemia destaca de nuevo la habilidad del director para conseguir recrear el ambiente de una cárcel pakistaní sin salir de su despacho. El cuento La isla de Sergi Pàmies le sirve de inspiración para su tercera entrega del año, La idea negra, donde se desarrolla la idea de que por muy mal que nos encontremos, siempre habrá alguien que esté peor que nosotros.En el verano de 2011 el director vuelve a La Palma y rueda allí Ruta diurna, basándose libremente en el cuento Restos diurnos del escritor argentino Fogwill. El desarrollo de la física cuántica ha hecho entrever la posibilidad de la existencia de múltiples dimensiones y universos paralelos conformando un multiverso. El argumento de Restos diurnos da por sentado la existencia de tales universos paralelos, pero plantea lo que sucedería si dejaran de ser paralelos y convergieran en un punto del espacio-tiempo, lo cual puede desembocar en situaciones tan extrañas como la de que un hombre presencie su propia muerte. En las labores interpretativas contó con la colaboración de Carlos de León, Raisa Maudit y Quique Santacruz. La dedicatoria pone el broche final a la producción de 2011. Es un trabajo realizado para participar en el III Concurso de cortos Bibliotecas al minuto, donde el director muestra la capacidad de la literatura para poner término a las adversidades. Interpretan Juan Quintana y Judit Santana.